Convulsiones febriles

El pasado viernes marqué por primera vez el teléfono de emergencias 112. Desafortunadamente, fue para pedir ayuda para mi hija de 3 años y dos meses que estaba en estado de semi-inconciencia (desconexión ambiental, rigidez y retroversión ocular).

Una vez que llegó la ambulancia, mi hija se había recuperado y comenzaba a reaccionar y llorar. Nunca olvidaré ese llanto de alivio después de una experiencia aterradora que duró alrededor de 5 minutos.

Fue la primera vez también que supe lo que es una “convulsión febril“.

Siempre he sabido que hay que controlar mucho la fiebre en los niños y por supuesto que conozco todos los remedios para intentar bajarla, desde dar antitérmicos, desabrigarlos, poner paños de agua en la cabeza, dar baños de agua tibia si es necesario, en fin, no es la primera vez que nos topamos con una fiebre alta. Sin embargo, la convulsión vino por un cambio drástico en la temperatura de la niña, es decir, que en pocos minutos, de estar a 37º pasó a más de 40º.

Estas convulsiones por lo general se presentan en la fase inicial de alguna enfermedad, por lo que no había todavía ningún síntoma que nos hiciera controlar la temperatura de nuestra hija.

No se sabe porqué algunos niños tienen convulsiones febriles y otros no, pero desde luego la primera vez que ocurre suele ser traumática para los padres si no saben lo que le está pasando a su hijo.

Es importante saber que no producen daño alguno al niño ni afectan su desarrollo, que le ocurre a entre 3 o 4 niños de cada 100 entre los 6 meses y 5 años de vida y que muy pocos niños tienen mas de 3 convulsiones febriles en su vida.

Ahora ya sabemos lo que es y lo que hay que hacer si llegara a repetirse:

- Acostarlo de lado para que no se ahogue, en la cama o en el suelo

- Aflojar las prendas de vestir ajustadas y si es posible, abrir o retirar la ropa de la cintura para arriba

- No intentar meter nada en su boca

- Administrar un antitérmico por vía rectal

- Esperar a que pase y llevar al niño al servicio de urgencias

- Si pasan mas de 10 minutos o parece que no respira bien, llamar a una ambulancia para que lo lleve a un hospital

Ahora sabemos que lo fundamental es mantener la calma, aunque suele ser difícil para aquellos que no han tenido esta experiencia por lo que espero que este relato sirva a más padres para identificar lo que le puede pasar a sus hijos o los incite a averiguar un poco sobre el tema y si tuvieran la mala suerte de que su hijo es de ese pequeño porcentaje de niños que tendrán alguna convulsión febril en su vida, sepan lo que hay que hacer o no vivan los momentos aterradores que vivimos mi esposo y yo, principalmente por desconocimiento de la causa.

analz / Barcelona

Anímate a compartir experiencias o información útil que sirva a otras personas y además obtendrás puntos para utilizar en Creciclando. Escríbenos a blog@creciclando.com

No Comments.

Leave a Reply

(requerido)

(requerido)