Campamentos de verano: Hello! Creative Movement in English

Antes de que nos demos cuenta se acaba el colegio de los niños y nos vemos sin saber qué hacer con ellos hasta que lleguen nuestras ansiadas vacaciones. Nos gustaría proponeros algunas ideas sobre campamentos interesantes para estas fechas.

Hoy os queremos hablar de Hello! Creative Movement in English, campamentos en inglés en Madrid para niños entre los 3 y los 12 años.

El alma de este proyecto es Michele Goldin, apasionada de la danza y la expresión artística a través del movimiento. Con una amplia experiencia en la enseñanza de idiomas a los niños a través de las artes, crea un ambiente agradable y cariñoso con los pequeños, que entran en su juego y en sus propuestas de una forma sencilla y natural.

Michele ha creado un método original para niños que aprovecha el proceso natural de aprendizaje y creatividad y que hace de la danza una experiencia divertida y social. Todas las clases se imparten exclusivamente en inglés por profesores nativos y no supone ningún problema para los niños aunque no conozcan el idioma. La ventaja de trabajar con el cuerpo y el movimiento hace que el idioma no sea una barrera, ya que el aprendizaje se realiza desde la experiencia, la imitación, la repetición, y no desde un proceso intelectual. En este sentido, el método propuesto de aprender a través de las artes, es mucho más orgánico y natural.

Campamentos de verano:

  • DANCE CAMP en Círculo de Baile - para 4 a 12 años, un campamento enfocado en la danza y el teatro
  • ARTS CAMP en Grey Elephant- para 3 a 8 años, un campamento lleno de música, arte, teatro y baile
  • 2′S CAMP en Grey Elephantpara niños de 2 a 3 años, un campamento que les ayuda de forma cariñosa a hacer la transición al colegio que empezarán en septiembre
  • MINI CAMPS en Círculo de Baile y Grey Elephantpara 3 a 12 años, campamentos cortitos para cubrir la última semana sin cole de junio

Podéis encontrar toda la información en la web de Hello!

El Círculo de Baile se traslada en julio a la plaza del Conde del Valle de Suchil, un nuevo espacio de gran tamaño con dos patios de juego al aire libre.

Si conoces algún campamento interesante en tu ciudad, escríbenos y, si resulta publicado, obtendrás 5 puntos para canjear en Creciclando.

 

Buscar la simplicidad en nuestra tarea como padres

Queremos compartir con vosotros este video de Kim John Payne, autor del libro “Simplicity parenting“, en el que da unas pinceladas sobre cómo hoy día estamos sobrecargando a nuestros hijos y de cómo utilizar el extraordinario poder de hacer y ofrecer menos para que nuestros hijos crezcan más tranquilos, felices y seguros.

El vídeo está en inglés. Hemos hecho un resumen en español que adjuntamos.

Simplicity Parenting from Kim Payne on Vimeo.

Cuando un niño nace todas nuestras esperanzas para el futuro se reavivan. En sus primeros días de vida tras el nacimiento, cuando lo tenemos en nuestros brazos, le miramos y vemos ese extraordinario potencial que supone un bebé.

Los buenos padres quieren lo mejor para sus hijos, que tengan éxito, pero la manera de conseguirlo es darles espacio para poder equilibrar lo interior y lo exterior.

¿Por qué desde la cuna empezamos a inundarles de cosas? Rellenamos por completo su horario, les exigimos mucho. Tienen demasiados juguetes, demasiados libros, demasiada tele. Ballet el lunes, fútbol el martes, clases el jueves, la cita del viernes, etc., etc. Es como si ser padres se convirtiera en un deporte de competición.

En la sociedad se ve como algo normal pero algo en nuestro interior nos dice que no está bien.

He llegado a pensar que se trata de una guerra no declarada contra la niñez.

Hay tal cantidad de cosas ahí afuera, tantas distracciones, que queda muy poco tiempo para pasarlo tranquilamente a solas, sin hacer nada. La capacidad para sentarse tranquilamente, enfrentarse a tus propias luchas, buscar tus propias respuestas. Simplemente sentarse y esforzarse con los deberes en vez de ir corriendo a google a buscar la respuesta.

¿Por qué les damos tantas opciones? Solo conseguimos que nuestros hijos se sientan inseguros porque no saben quién está al mando.

¿Por qué no buscamos la forma de controlar esta desmesura? Hoy día nos olvidamos del gran valor del aburrimiento. Dejad a vuestros hijos que se aburran porque a los veinte minutos, después de haberse aburrido lo suficiente, surge el juego creativo.

Aplicar la simplicidad a nuestra tarea como padres es limpiar todo ese barullo de cosas y así, de alguna manera, les damos a los niños herramientas para no caer en la adicción.

Además, lo maravilloso de simplificar y encontrar un equilibrio en la vida familiar, es que redescubrimos la familia, redescubrimos un poco más a nuestros hijos, ellos nos descubren a nosotros. Nos unimos más.

Lo que propongo es ofrecer a nuestros hijos un buen comienzo, dándoles menos para que así puedan ser creativos, sepan adaptarse, sean innovadores,… Con esto no pretendemos que estos niños tengan mejores resultados académicos, sino que algún día sean buenos padres y madres.

Muchos padres después de unas semanas se emocionan diciendo “¿Sabes? ¡Siento como que he recuperado a mi hijo!”, “¡siento que he recuperado a mi hija!”.

Tenemos que hacer que nuestros hijos partan del hecho de que este mundo es hermoso. Con este tipo de semilla es con la que la simplicidad en la crianza de nuestros hijos espera construir el camino al que regresar.

Si empezamos a trabajar con una única cosa, algo asumible y factible, y a partir de ahí realizamos una acción de equilibrio y simplicidad, entonces comenzaremos a construir la paz en nuestros hogares.

Kim John Payne

www.simplicityparenting.com

Entrevista con Marc Monfort. Problemas de lenguaje en los niños

Hoy queremos inaugurar una nueva sección de nuestro blog: se trata de entrevistas breves a profesionales relacionados con la infancia sobre temas que nos pueden interesar a todos los padres.

En este caso entrevistamos a Marc Monfort, logopeda y director del centro Entender y Hablar, y le preguntamos sobre los problemas de lenguaje en los niños: cuando detectarlos y cómo actuar.


¿En qué momento unos padres pueden preocuparse por el lenguaje de su hijo?
Todos los niños no empiezan a hablar al mismo tiempo ni desarrollan el lenguaje expresivo a la misma velocidad. Por eso, en los niños más pequeños (hasta los 2 años), el nivel expresivo no es un buen indicador de dificultades. Sin embargo existen una serie de conductas previas que sí deben aparecer de manera precoz y que son condiciones necesarias, aunque no suficientes, para el desarrollo del lenguaje : por ejemplo conductas comunicativas no verbales como señalar o la comprensión de palabras sin ayuda del contexto (que el niño nos entregue un objeto entre varios al nombrarlo, sin ayuda de gestos). En este sentido se pueden empezar a identificar sospechas de trastornos que afectan a la comunicación y a la comprensión del lenguaje entre los 18 y los 24 meses.

¿Qué pasos debe seguir la familia?
Cuando una familia está preocupada por el lenguaje de su hijo el primer paso debe ser descartar la existencia de alguna causa orgánica (por ejemplo la falta de audición) que provoque ese retraso. Una vez descartada esa posibilidad debe buscar un profesional experto en el lenguaje, normalmente un logopeda, que pueda evaluar de manera específica el nivel del niño. Esa evaluación requiere observación del niño pero también a partir de cierta edad se puede completar con la aplicación de alguna prueba objetiva (test).

¿Qué son los trastornos de lenguaje?
Existe un grupo de niños que, sin presentar evidencias de dificultades físicas ni de retraso intelectual, tiene un desarrollo del lenguaje alterado. Estos niños pueden presentar perfiles distintos en función de los aspectos del lenguaje afectados (fonológicos, gramaticales, semánticos…) y del nivel de gravedad de dichas dificultades.
Esos retrasos o alteraciones se deben a las variaciones de capacidad innata que están presentes en muchos aspectos del desarrollo : no todo el mundo empieza a andar a la misma edad, no todos el mundo tiene habilidad para el dibujo o para cantar ; ocurre lo mismo con la capacidad del cerebro en adquirir el lenguaje ; lo que ocurre es que el lenguaje es una función socialmente mucho más importante, de allí la mayor preocupación por este tipo de problemas.
En los primeros años resulta complicado diferenciar entre retraso y trastorno y en ocasiones solamente será la evolución del niño la que determinará si pertenece a un grupo o al otro. A diferencia del retraso que tendría un pronóstico de “normalidad social del lenguaje”, el trastorno del lenguaje es un cuadro con consecuencias duraderas en los aprendizajes y las relaciones sociales. De todas formas esto no debe en ningún caso retrasar la intervención.

¿Cuáles son las orientaciones escolares en estos casos?
En principio los niños con Trastornos del Lenguaje requieren de un planteamiento educativo como lo pueden requerir las personas con sordera: son niños que, en general, se benefician de contextos ordinarios de escolaridad (colegios “normales”) con los apoyos y adaptaciones necesarias: apoyo de profesionales (A.L: Audición y Lenguaje y P.T: Pedagogía Terapéutica) y adaptaciones metodológicas (más ayudas visuales, exámenes tipo test etc…).

Oímos muchas veces frases como “no se preocupe que ya hablará ” o “el niño no habla porque es muy vago, como los padres se lo dan todo el niño no se esfuerza en hablar” ¿Qué hay de cierto en estas afirmaciones?
Existe la idea generalizada de que los niños que no hablan son vagos, sin embargo nadie se atrevería a decir que los niños que hablan pronto es porque se han esforzado mucho. En realidad un niño que no habla es porque todavía no ha llegado el momento o porque no puede. El hecho de facilitar la comunicación con nuestro hijo (respondiendo a lo que dice aunque no sea correcto, acompañando el lenguaje con gestos …) es una estrategia que, lejos de perjudicar, favorece al desarrollo del lenguaje. De hecho es lo que hace cualquier madre o padre con un bebé que empieza a hablar entre los 18 y los 24 meses y lo hace evidentemente de forma muy imperfecta : hace todo el esfuerzo para entenderlo y eso nunca ha retrasado a nadie. Si el niño cuando quiere decir algo (/aaeo/ cuando quiere un caramelo) lo que consigue es que su madre ponga cara de preocupación y se lo haga repetir tres veces es posible que deje de intentarlo. Sin embargo si el niño dice lo mismo y su madre le entiende y le da el caramelo aumenta la probabilidad de que ese niño vuelva a decirlo dándonos más oportunidades para estimular y mejorar.
Hay que abandonar esa idea de que debemos “forzar” un niño a hablar : además de no ser posible, es una actitud que puede alterar nuestra relación con él.
Ayudar a un niño que se enfrenta con mayores dificultades de las normales consiste en situarnos a su nivel, ajustarnos a su ritmo y aumentar la calidad y la cantidad de nuestra estimulación pero siempre al servicio de una comunicación placentera y útil.

Marc Monfort es Logopeda y director del centro Entender y Hablar de Madrid. Es uno de los profesionales de referencia en diagnóstico e intervención en trastornos de la comunicación y el lenguaje. También es unos de los fundadores del colegio Tres Olivos de Madrid donde sigue trabajando en la actualidad. Marc Monfort también es autor de varios libros y de un gran número de materiales de intervención.

El aprendizaje cooperativo

Todos nos hemos dado cuenta alguna vez que no hay mejor manera de aprender una cosa que tener que explicarla: dar una clase, una conferencia o hacer los deberes con tus hijos. No solamente lo entiendes mejor sino que lo recuerdas con más facilidad. Esta es la base del aprendizaje cooperativo, una forma de trabajar en las aulas de la que nos hablaron el otro día en una charla en el colegio de mis hijos.
Los enfoques tradicionales en el aula tienen como objetivo que el niño aprenda, independientemente de lo que aprendan los demás; en algunos casos, incluso, cuando el modelo es competitivo el objetivo del niño es aprender más que los demás. En el aprendizaje cooperativo, sin embargo, el objetivo del alumno es aprender pero también que aprendan los demás. Se trata de utilizar las interacciones entre el profesor y el alumno y también las interacciones entre los alumnos.
En un enfoque tradicional es muy difícil asegurar que todos los alumnos participan de manera equitativa y dar respuesta a las diferencias individuales. El aprendizaje cooperativo trata de aprovechar esas diferencias y de potenciar la participación de todos.
No se trata simplemente de poner a los alumnos en grupos y que trabajen juntos de vez en cuando. El aprendizaje cooperativo tiene sus dinámicas de trabajo, recursos y metodologías. Cada aprendizaje incluye trabajo individual (en aula y en casa) y trabajo cooperativo. De esta manera el alumno con más capacidades, al explicar, estará reforzando sus aprendizajes y el alumno con menos capacidad recibe un apoyo doble: del profesor y de sus compañeros. La evaluación, por otro lado, no cambia: sigue habiendo notas, exámenes… pero existe la posibilidad de poder evaluar también el trabajo en grupo, como equipo.
El objetivo del colegio ya no puede seguir siendo solamente la trasmisión de información: los niños tendrán que aprender a comunicarse, trabajar en grupo, adaptarse a distintas personas y controlar sus emociones.
Según la experiencia, los colegios que están implantando el aprendizaje cooperativo en sus aulas consiguen mejorar el nivel académico de los alumnos pero también el ambiente en clase y la relación profesor-alumno. Por supuesto no se trata de cambiar todo de un día para otro: los profesores necesitan una formación específica y un plan de cambio progresivo.
Al salir de la charla pensé que esto no era interesante para mí solamente como profesional sino también como madre: ¿Cómo ayudamos a nuestros hijos a estudiar? ¿Por qué en vez de hacerles tantas preguntas cerradas no les pedimos que nos expliquen lo que han entendido? ¿Por qué no les pedimos que nos preparen un examen y luego nos lo corrijan?
Probablemente como todo cambio, sobre todo en educación, implica esfuerzo y un cierto grado de incomodidad inicial pero al final vale la pena.

Isa / Madrid

¿Conocías este método de aprendizaje? ¿Tienes alguna experiencia que contarnos sobre este u otro método? Escríbenos a blog@creciclando.com  y, si publicamos tu post, conseguirás 5 puntos para canjear en creciclando.