Consumo colaborativo

consumo colaborativoHace tiempo escuchamos hablar de Rachel Botsman y su libro “What’s mine is yours: The rise of collaborative consumption” y hoy lo refrescamos de nuevo en nuestra cabeza de manos de Clemente Álvarez en su blog Ecolaboratorio.

¿En qué consiste? El término recoge distintas formas de colaboración que, básicamente, tienen en común el disfrute, el uso, la utilidad de los bienes de consumo o servicios frente a su posesión: alquilar, prestar, compartir, intercambiar en lugar de comprar. ¿Realmente necesitamos tantas cosas, las necesitamos nuevas? ¿Qué sentido tiene tenerlas almacenadas en casa una vez que han dejado de sernos útiles? Hay cosas que no necesitamos comprar sino simplemente alquilar, pedir prestado o intercambiar una vez que han dejado de tener interés para nosotros. En realidad no estamos hablando de nada nuevo y tal vez sea una vuelta al pasado en algunos aspectos, cuando las personas estaban más conectadas al menos en su círculo cercano. Y de otro modo, internet ofrece múltiples posibilidades de hacer realmente beneficioso este tipo de consumo conectando intereses de personas en todo el mundo; en la red los usuarios están acostumbrados a la posibilidad de tener un acceso frente a la posesión.
Esta es la idea de Creciclando: intercambiar aquello que ya no necesitas por algo que sí que te viene bien, dando una segunda vida a las cosas que te están quitando espacio en casa y que para otro pueden tener un gran valor y consiguiendo gracias a ellas otros bienes sin tener que poner dinero.
Este tipo de consumo ha sido destacado por la revista TIME en 2011 como una de las diez ideas que cambiarán el mundo. No sé si se cambiará el mundo pero lo que está claro es que la crisis económica hace que todos nos estrujemos un poco más el cerebro a la hora de consumir y de sacarle provecho a lo que tenemos y el agotamiento de los recursos naturales agradecerán que dejemos de producir y de generar residuos como salvajes.

En el video de Rachel Botsman en una charla TED cuenta como se pueden agrupar en tres tipos las formas que adopta el consumo colaborativo:

  • La redistribución: consiste en vender, cambiar o regalar las cosas que tenemos que han dejado de sernos útiles. En esta categoría entraría la web de Creciclando.
  • El estilo de vida colaborativo: consiste en intercambiar recursos, como por ejemplo los centros de coworking donde poder compartir oficina, los bancos de tiempo en los que se intercambian servicios, las casas compartidas para pasar vacaciones, las plazas de aparcamiento o trasteros que se comparten entre varias personas, el crowfounding, etc.
  • El servicio de producto: comerciar con servicios en vez de con productos: en lugar de pagar por tener una cosa se paga por usarla. Por ejemplo, utilizar las bicis del sistema público en lugar de tener una bici propia.

Ver el video de Rachel Botsman, TED con subtítulos en español.

Rachel Botsman termina diciendo algo que nos parece la clave de todo esto: para que el consumo colaborativo funcione necesitamos crear una comunidad y creer en ella, tenemos que confiar en el otro. ¿Estás dispuesto a hacerlo? Nosotros sí.

“This works because people can trust each other.”

Entra en Creciclando, sube lo que ya no necesites y comienza a intercambiar. Empecemos desde nosotros mismos a cambiar nuestro entorno y saldremos todos beneficiados.

Presentación con aperitivo y payasos

Este próximo domingo por la mañana nos vamos a reunir con nuestros amigos y conocidos para presentarles creciclando, la red de intercambio de ropa, juguetes, accesorios… para bebés, niños y premamás.

La idea surgió de la vida misma. Desde que llegaron nuestros hijos el grupo de amigos que antes nos reuníamos tomando algo en un bar empezamos a cambiar el escenario por las merendolas en casa o las tardes en el parque. El trasiego de bolsas y trastos entre unos y otros era constante: un cochecito, ropa, la silla para el coche,… nos íbamos prestando de todo intentando unos deshacerse de cosas que ya no iban a necesitar y otros buscando ahorrarse un dinero y no comprar a lo tonto. Y así pasó el tiempo hasta que decidimos ampliar esta red casera por una gran bolsa común en internet, multiplicando las posibilidades de beneficiarnos todos.

El proyecto nos hace mucha ilusión y queremos compartirlo con vosotros, así que allí os esperamos.

Nuestra querida amiga la Doctora Melosita y su amigo el mago estarán con los pequeños… ¿con qué nos sorprenderán?

¡Hola, hola! Estamos aquí…

… y queremos quedarnos.

Hoy es el primer día de este blog y la primera entrada que escribimos.

Este proyecto de la web y del blog lo hacemos entre amigos, buenos amigos, así que no tiene más remedio que salir bien.

Para empezar, que mejor que dar las GRACIAS a todos los que nos habéis ayudado.

A Manuel Gil (Lete) de MGrafico por la imagen corporativa y el diseño de la web y de todas y cada una de las cosillas que le pedimos. Nos encanta tu trabajo y nos entendemos bien.

A Mauro Entrialgo por sus dibujos para la web. Somos seguidores tuyos desde hace mucho tiempo y nunca nos imaginamos que acabaríamos en esta.

A Cecilia Espejo por sus iconos de las secciones de la web, esa chica imagen del blog, el avioncito… y nuestra caja, esa guapa caja de cartón para llenarla de sorpresas.

A los chicos de Avanze por hacerlo todo posible: la web, el blog, la herramienta de administración. Por aguantar nuestros cambios de opinión y los retoques y retoques de todo este proceso. Por tantas cosas que nos han aportado gracias a su experiencia.

Gracias.

¡Ah! Y gracias a nuestros hijos, los culpables de toda esta locura.